Una prueba sencilla para Rajoy
 
 

Una prueba sencilla para Rajoy

 
Publicado el 22 de Mayo 2015
 
 

Poner fin a la sospecha es sencillo. Basta con llevar al juzgado los soportes contables.

Según las informaciones aparecidas Cristóbal Páez, ex gerente del PP, ha reconocido que las cantidades que se refieren a él en los “papeles de Bárcenas” son ciertas y que las percibió. Junto con Páez parece que Pío García Escudero también ha confirmado haber recibido la cantidad indicada en los famosos papeles, que la recibió en concepto de préstamo, y que al parecer se le olvidó declarar; también parece, por la declaración de algún ex líder del PP, que alguna de las cantidades que se han venido a llamar “sobresueldo” fueron pagadas, e incluso alguno asegura haberlo declarado. En definitiva, de una u otra forma parece que se van confirmando que determinadas cantidades de las aparecidas en la contabilidad de Bárcenas eran ciertas.
Pues bien, ante esta situación Rajoy tuvo la oportunidad, que tanto buscaba y demandaba, en el Congreso de los Diputados el pasado día 1 de agosto, de poder demostrar su honorabilidad y que Bárcenas miente. Bastaría con mostrar una prueba irrefutable. De momento, si como ha quedado probado por la declaración de los perceptores de las cantidades estas han sido efectivamente pagadas, una de dos: o estas cantidades están en la contabilidad oficial del PP y existen los apuntes contables de sus salidas; o bien, si no están en la contabilidad oficial y como parece se han pagado, sólo queda concluir que se han pagado desde una caja no declarada, es decir, dinero negro, por lo tanto existiría una contabilidad B.
Poner fin a la sospecha es sumamente sencillo. Basta con llevar al juzgado los soportes contables de los pagos acreditados por la declaración de sus perceptores, de no hacerlo los indicios sobre la existencia de una doble contabilidad serían incontestables. Otro tema es de quién se recibieron las cantidades; en qué posibles incompatibilidades se incurrió; qué consecuencias fiscales dimanan… pero lo primero es saber si existía o no doble contabilidad, lo demás vendrá por añadidura.
Si todo esto es un escándalo, aún lo es más que el líder de la oposición se otorgue legitimidad para pedir la dimisión de Rajoy cuando a sus espaldas tiene por aclarar el tema de los ERES, con cientos de millones presuntamente desfalcados y más de 100 personas imputadas, ¿y los de CIU con su sede embargada por corrupción?... La lista sería muy larga. En este ambiente no querría pensar que las medidas adoptadas por el Gobierno con relación a Gibraltar –que me parecen muy escasas– es una forma de recuperar apoyo entre sus votantes; sería mezquino y repugnante, pero he de confesar que no me extrañaría. El PP está viviendo sus peores momentos y sus dirigentes capaces serían de jugar con los sentimientos patrios para ocultar sus vergüenzas.
 
Rafael López-Diéguez
 
 
 

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