Hay que respaldar la concentración de AES y la campaña de Religión en Libertad porque toca la médula, no ya del sistema político, sino de la sociedad actual: la coherencia.
¿Es una locura pedirle al Rey que no firme una ley homicida aunque se juegue el mismísimo torno? No, no lo es. Si, como recordara Juan Pablo II, el martirio de hoy es la coherencia, lo sensato es que el Rey no anteponga su continuidad en el cargo a su conciencia ni al derecho a la vida. De la misma forma, los mártires son unos señores muy prudentes: prefieren perder la vida antes que renegar de Dios.
Eulogio López