Entre PODEMOS y VOX anduvo el juego
 
 

Entre PODEMOS y VOX anduvo el juego

 
Publicado el 22 de Julio 2019
 
 

Entre VOX y PODEMOS anduvo el juego


Parece, aunque hasta el minuto final nada está decidido, que las negociaciones para formar gobiernos, nacional, autonómicos y hasta alguno municipal, llegan a su fin y que el mes de agosto será tiempo de descanso para nuestra clase política. Si se cumple el guión, Sánchez se marchará al palacete de Doñana, en el que se van a invertir 1.6 millones de euros para unas reformillas por necesidades del servicio, a pasar sus vacaciones. Eso sí, de momento, no podrá ir a Meirás unos días para emular el paseo en el Azor de Felipe González.


Ahora toca a los analistas y politólogos (el tal Espinar se rotula ahora como tal y anda por las televisiones) abordar el significado y el alcance de estas negociaciones. Aunque no se ha hecho referencia a ello con profundidad el resultado de las mismas implica resituaciones futuras del inestable mapa electoral, porque los votantes también harán sus propias lecturas en términos de utilidad. Tanto PSOE como PP han mantenido un discurso y una estrategia similar con respecto a sus competidores (VOX, Cs y PODEMOS): demostrar que solo ellos son opción de gobierno y excitar el miedo al contrario de parte del electorado, el más ideologizado, como chantaje para condicionar toda negociación. PSOE y PP han jugado con la tesis de que ninguno de sus posibles socios les mantendría un órdago que les llevará a una repetición de elecciones o dar el poder al contrario.


VOX y PODEMOS se convertían en clave para la gobernabilidad, lo de Cs ya se daba por arreglado (Cs al no ser la fuerza decisoria tiene como objetivo encabezar la oposición a Sánchez en el Parlamento). Tanto el PSOE como el PP tienen marcado en su agenda el objetivo de reforzar el bipartidismo acabando con ambas formaciones reduciéndolas a la nada. Con PODEMOS resulta más complejo, pero con VOX, a juicio del equipo de Casado, es mucho más fácil debido a que esta nueva formación tiene mayores lazos de dependencia con el discurso del PP, de ahí sus cesiones en la negociación, que los de Iglesias con el PSOE. VOX, dada la lógica poca fidelización de su electorado, temía mucho más el discurso de que impedía un gobierno del PP que PODEMOS. Además, los dirigentes de VOX, que no quieren ser la extremaderecha, suspiran porque les admitan como uno más y blanquear su imagen. 


En este momento, porque habrá que ver cómo administran los pactos a lo largo de la legislatura,  y ello es a la larga lo fundamental desde el punto de vista electoral, solo cabe poner sobre el tablero que Iglesias ha conseguido sus objetivos al inclinarse por demostrar que no iba de farol. Estos eran: afianzar su partido y su liderazgo llevando a PODEMOS al poder (con su pacto hunde la alternativa Errejón). Al final Sánchez ha tenido que ceder, aunque en el último momento, si trata de engañar a Iglesias,  todo puede saltar por los aires.


A falta de saber cómo se cierra en la práctica el acuerdo entre PP, VOX y Cs en Murcia y Madrid cabría argumentar que los negociadores de Abascal han sido cuánto menos escasamente hábiles, pues el discurso de que gracias a nosotros no gobierna la izquierda tiene escaso recorrido. La errática dirección de VOX, marcada por una falta de realismo político, de creer que jugaban de igual a igual, se ha concretado en una sucesión de faroles, porque, al contrario que Iglesias, eran rehenes del chantaje del PP: no pueden hacer otra cosa que apoyarnos porque su electorado no lo entendería. Pero por debajo lo que el PP planteaba, con su número 2 al frente, era conseguir los votos de VOX sin que VOX obtuviera contrapartidas reales, para así recuperar fácilmente parte de su electorado perdido con el simple argumento de que es más útil el original que la copia. Más le hubiera valido a VOX, si jugaba de farol, plantear su estrategia de otro modo aferrándose al discurso de ser la oposición al gobierno y a la oposición.


El hecho es que, si se confirma lo filtrado, PODEMOS va a a entrar de forma significativa en el gobierno porque de lo contrario su voto hubiera sido NO a la investidura de Sánchez y ello nos hubiera llevado a nuevas elecciones. Para los votantes de PODEMOS, incluso para los que han votado al PSOE en las últimas elecciones, es más que suficiente. Iglesias ha pasado de salvar los muebles a estar en condiciones óptimas para crear un partido unido a su clan y, tras la purga, acabar con sus rivales. La incógnita es saber si la coalición funcionará, cómo será el modelo de explotación partidista de la gestión entre los socios de cara a futuros comicios y si, además, juegan sus cartas para asegurar la hegemonía de la izquierda durante una década.

 
 
 

ENLACES

 
 
 
 
 
 

CAMPAÑAS

 
 
 

CATEGORÍAS

 
Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros. Si continúas navegando, aceptas su uso. Para más información consulta nuestra política de cookies