La mentira hunde a Mayor Oreja
Martes, Mayo 26th, 2009Tenía curiosidad por ver el debate entre los teóricos cabezas de lista del PP y del PSOE al Parlamento Europeo. Candidatos silentes, porque hasta la fecha la pugna parece centrarse en el enfrentamiento mitinero entre Rajoy y Zapatero. No esperaba gran cosa ya que PP y PSOE comparten en el tema de la UE los mismos planteamientos. Algo que es necesario subrayar, porque la próxima legislatura de la Eurocámara se convertirá en el cierre del modelo dibujado en el fracasado Tratado Constitucional y remozado en el Tratado de Lisboa. Tan escasas son las diferencias que en la pasada legislatura los socialistas y los populares europeos votaron conjuntamente la inmensa mayoría de las propuestas presentadas.
El debate, como era previsible, no fue sobre el tema europeo. Ninguno de los dos lo había preparado así. Los temas eran una excusa para reconducir las elecciones hacia el debate interior. Y Mayor Oreja salió vapuleado. Ese fue el resultado. Naturalmente, no han faltado las excusas, ni los espadas mediáticos dispuestos a ganar el debate que Mayor perdió. Puede que López Aguilar, con la lección bien preparada, se comportara como un hábil demagogo, pero Mayor Oreja faltó a la verdad de forma sistemática. Como lleva haciéndolo en todas y cada una de las entrevistas que le hacen.
Ambos, López Aguilar y Mayor Oreja, fueron a televisión a dar nuevos alientos a los objetivos de sus respectivas campañas. Objetivos que curiosamente son los mismos. Los equipos del PP y del PSOE son conscientes de que el siete de junio sólo irá a votar la parte más comprometida, la más aguerrida, la más militante y la más ideologizada de sus respectivos apoyos electorales. Ambos necesitan movilizarlas.
La izquierda necesita presentar al PP como lo que no es, la derecha furibunda contraria al aborto, a las uniones homosexuales, a los derechos de la mujer, a la democracia, a la protección social, una derecha dispuesta a dejar que el país se hunda, de ahí la alegría que le produce la crisis, con tal de echar a Zapatero. Un recurso que, aunque parezca mentira, aún funciona. No es demagogia es simple estrategia electoral.
El Partido Popular necesita movilizar a sus potenciales electores por lo que le viene bien la campaña socialista. Por un lado con el señuelo de acabar con Rodríguez Zapatero; por otro movilizando a sus sectores más extremos y a los católicos ya que el sector centrista probablemente se quede en su casa o se marche a la playa. El PP es consciente de que es en esos sectores donde menos aprecio tiene Rajoy y el centrismo liberal; que las peculiaridades de las elecciones europeas pueden hacer que un sector de ese voto vaya a otras opciones o castigue a Rajoy quedándose en casa. Por eso necesitan movilizarlo. Ahí es donde juega y falta a la verdad, con mentiras a medias, Mayor Oreja. Ahí es donde juega el victimismo ante el ataque socialista: reedición del viejo grito de “que vienen los rojos con la tea incendiaria”.
Mayor Oreja se llena la boca hablando de Valores, de Principios, de la Vida, de la Familia. Eso es lo que él quiere defender en Europa, lo que los socialistas quieren eliminar. Pero Mayor Oreja lo hace faltando a la verdad sistemáticamente. Naturalmente en función del medio dice una cosa u otra. Así en el semanario Alba se descolgó diciendo que no aceptaría la Ley del Aborto de 1985. Entonces ¿qué hace en el PP? El PP defiende la permanencia de dicha ley. ¿Qué pesa más en la conciencia de Mayor Oreja, sus teóricos Valores y Principios o el sillón en Estrasburgo?
Frente a López Aguilar jugó con la mentira oficial difundida por los estrategas de Génova 13. Aparentar, con verbo vehemente, que se está contra el aborto criticando la decisión socialista de permitir a las menores abortar sin permiso paterno. Pero ¿los Principios y Valores del señor Mayor Oreja tienen como límite el permiso paterno? ¿Si el aborto se hace con permiso paterno entonces no lo criticamos?
Mayor Oreja está para servir no a esos Principios y Valores de los que blasona, está para servir a los intereses estratégicos de Génova 13. Para representar el papel del poli bueno frente al poli malo, para ser la pantalla. Los límites de su incoherencia son los que le tumbaron frente a López Aguilar, lo demás son ganas de ayudar a sostener otra vez la ficción en Europa.