Por qué los sindicatos no aparecen
Sábado, Febrero 28th, 2009Lo más sorprendente de esta crisis es el silencio sindical. Lo único que encontramos son protestas esporádicas relacionadas con los ERE presentados por algunas grandes empresas. En un país en el que cada día siete mil españoles van al paro, en el que cada mes unos doscientos mil españoles van al paro, en un país con tasas de empleo temporal situadas en torno al 30% y en el que, como gran respuesta a la crisis, sólo se habla de flexibilizar el mercado laboral y abaratar el despido mientras se inyecta un dinero en el sistema financiero que no llega a las empresas, creadoras y sostenedoras del empleo, los sindicatos guardan silencio. Ésta es la realidad.
Alguien pudiera pensar que es su modo de contribuir, patrióticamente como pide Zapatero, a luchar contra la crisis sin necesidad de firmar un nuevo gran pacto en la Moncloa. Pero, cuando el gobierno habla de utilizar el fondo de la Seguridad Social para invertir o para hacer llegar liquidez al mercado también los sindicatos callan. Al igual que callan cuando a diario, sin importar a que partido pertenezcan los implicados, saltan las pruebas evidentes de la corrupción y el despilfarro de los responsables políticos.
Ni uno solo de los dirigentes de los autotitulados grandes sindicatos españoles ha osado a denunciar el fracaso de todas y cada una de las medidas adoptadas por el presidente del gobierno para combatir la crisis; ni la demagogia que se desprende de los millones de euros regalados a los Ayuntamientos para crear escasos empleos.
Muchos españoles sospechamos que la razón de este silencio se encuentra en las páginas del Boletín Oficial del Estado: en las partidas presupuestarias que cada año se adjudican al sostenimiento de los sindicatos.
Casi quince millones de euros se repartieron la UGT y CCOO el año pasado en concepto de ayuda a su sostenimiento y por ejercer “las importantes” funciones consultivas que les corresponden. Pero como los repartos de los fondos públicos deben tener un componente salomónico la CEOE recibió otros dos millones de euros en razón de su función consultiva. Cierto es que en España existen otros sindicatos. También del bolsillo de los españoles salieron otros dos millones de euros para ellos. Añádanse a estas cifras la calderilla recibida para pagar a los varios miles de liberados sindicales, a organizaciones próximas a los sindicatos o a sufragar los famosos cursos de formación sindicales. Después quedan las subvenciones autonómicas o locales.
Con esas cifras alguien puede no saber por qué los sindicatos guardan silencio.