Archive for Enero, 2009

La “espantá” de Zapatero

Martes, Enero 27th, 2009

José Luis Rodríguez Zapatero salió a torear en Televisión Española al filo de las diez de la noche del lunes veintiséis de enero. Lo hizo ante un público condescendiente y apoyado por un mozo de espadas, que entró al quite cuando fue necesario, de apellido Milá. El público le pidió que se arrimara, pero, como Curro Romero en sus apoteósicas tardes, no hizo ni caso. Largas cambiadas y poco más. Y, al final, división de opiniones que, al día siguiente serían convertidas en noche de triunfo por los afines. No se puede emplear mejor símil para describir lo que fue el esperado programa de “Tengo una pregunta para usted”.

José Luis Rodríguez Zapatero, que buscó icónicamente repetir la imagen de Obama, alejándose del atril, moviendo las manos y los brazos sin excluir un cierto temblor (¿nerviosismo quizás?), desplazándose por el escenario en función de quién le interrogara, apoyado por unas cámaras que pronto detectaron la falta de seguridad que daba el plano general del presidente, fue a televisión a lanzar un mensaje que recordaba, de hecho casi lo plagió en una respuesta, aquella frase célebre de Kennedy de “no preguntes lo que tú país puede hacer por ti, si no lo que tú puedes hacer por tú país”.

Rodríguez Zapatero es consciente de que su mejor arma es su facilidad para comunicar, amplificada por el gubernatismo de la mayor parte de los medios de comunicación. Rodríguez Zapatero fue a la Televisión para negar las evidencias, para repetir que la crisis no es culpa suya. Tan lejos ha llegado el presidente en su mentira que llegó a negar que no se levantara al paso de la bandera americana en aquel desfile; que prometiera el pleno empleo; que haya dado dinero a la banca; que dijera que no había crisis… Que la máquina propagandística es eficiente lo demostró el programa: nadie se alteró, ninguna cara se descompuso o al menos eso es lo que percibimos desde el sofá.

Pero Zapatero, más de una vez, vaciló en su discurso. Zapatero estaba más nervioso de lo que aparentaba. Su forma de hablar le ayuda a tapar sus dudas. En alguna ocasión no sabía qué contestar, pese a aplicar la consabida fórmula del político que ensaya con sus asesores (dos días dedicó el presidente a preparar el encuentro): te pregunten lo que te pregunten tú contesta esto, le habían dicho. Cualquier dato, cualquier pregunta, cualquier situación se estrellaba con el argumento mágico del presidente: tengo confianza en mi país; vamos, con el concurso de todos, a salir adelante…

Y es que el presidente, ante las preguntas, ante la realidad prefirió, como los toreros en una mala tarde, dar la “espantá”… sin comprometerse a nada, ni ofrecer soluciones.

Obama, ese abortista

Sábado, Enero 24th, 2009

 

Barak Obama ya se ha ganado el título de “nuevo Kennedy”. Ha contado para ello con el concurso de una irreprochable y magnifica campaña de imagen, labrada con paciencia mucho antes de las presidenciales, con la ayuda de los grandes medios de comunicación internacionales y con su propia baraka. Obama es un tío con suerte, un cautivador capaz de dar a cada uno lo que aspira a oír para que deje de escuchar el resto del mensaje.

La estupidez ha llevado, entre la clase política, incluso entre quienes más odian lo que representan los EEUU, a querer ser como Obama, a hablar como Obama, a jugar en internet como Obama.

Los panegíricos a su discurso en la toma de posesión han sido antológicos, olvidando que este tipo de discursos, de tintes religioso-patrióticos, son habituales en los EEUU y forman parte del rito desde Abraham Lincoln. Y, como todos los presidentes, ha hablado de la nación única que son, lo cual puede producir sana envidia en otras partes del globo.

Obama, en su discurso, ha mencionado a Dios. Obama ha tenido ministros de diversas confesiones interviniendo en su toma de posesión. Obama ha hablado de las varias iglesias cristianas, sin olvidar a los judíos, que conforman la base religiosa de los EEUU y hasta ha incluido a los musulmanes… Es lógico y significativo. ¿Acaso puede ser de otro modo en una nación en la que se afirma como premisa constitucional la creencia en Dios?

Ahora bien, todo esto forma parte de la escenografía, de lo que quieren oír y ver, por televisión o en directo, millones de americanos. Una vez pasado el costosísimo espectáculo Obama ha comenzado a gobernar. Lo ha hecho firmando una “orden ejecutiva” que elimina las restricciones al aborto instauradas por Reagan y reafirmadas por Bush, con lo que los fondos públicos podrán destinarse a facilitar el aborto.

Yo, al menos, sigo prefiriendo a Sarah Palin.