• 28Feb

    En la polémica suscitada por Pío Moa con respecto a nosotros y la posición política de UPyD parece deducirse una cierta identidad, en el tema de la unidad de España y la igualdad ante la ley y en derechos de todos los españoles, entre AES y el partido de Rosa Díez. Para Pío Moa ambos partidos vienen a decir lo mismo, pero varía el grado de confianza que otorga a uno y a otro. Mucho a Rosa Díez y escaso a nosotros. Creo importante analizar este extremo. Desde este punto de vista, la cuestión que plantea Moa es si la señora Díez merece la confianza de un español que se sienta identificado con esos dos parámetros: unidad e igualdad.

    Para ello deberemos recurrir a las declaraciones públicas a las que todos tenemos acceso. Yo invito a cualquiera a que busque una sola declaración de AES o de sus principales dirigentes, empezando por mí mismo, que atente contra la igualdad de los españoles y contra la unidad de España. Es más, la oposición de AES a todo el proceso de redacción y aprobación de los nuevos estatutos tiene como una de sus bases la ruptura de la igualdad entre los españoles.

    La hemeroteca condena y las declaraciones de la máxima dirigente de UPyD contribuyen más que a disipar las dudas a incrementarlas. Releo un apunte del diario El Mundo (17-V-1977): “ayer el propio Ramón Jáuregui o la consejera de Comercio y Turismo, Rosa Díez, se felicitaron por el acuerdo alcanzado (transferencias INEM, Concierto económico y cupos, la más grave de las transferencias) y explicaron que el Concierto no supone en ningún caso una discriminación del resto de las comunidades del Estado. No obstante, Jáuregui apunto un lunar: posibles problemas de coordinación fiscal en el conjunto del Estado.” También recuerdo el posibilismo de Rosa Díez con respecto al federalismo cuando presentó su candidatura a la Secretaria General del PSOE. En este sentido leo en la prensa de la época: “la candidata a Secretaria general (Rosa Díez) del PSOE, Doña Rosa Diez, afirmo ayer que no teme abordar la propuesta de federalismo que abandera Pascual Maragall…”.

    Alguien pudiera decir que lo anterior es solamente teoría. Recordemos, como ya lo he hecho en alguna ocasión, que durante su permanencia en el gobierno vasco se cometieron las mayores tropelías contra España y la igualdad de los españoles. Fue el periodo álgido del chantaje nacionalista; se transfirieron no sólo el INEM, formalizándose los Conciertos económicos y de cupos, sino también las infraestructuras, la Formación Profesional y ocupacional, incluso consiguieron la retirada de los sesenta recursos judiciales contra las normas vascas fiscales discriminatorias… Alguien podría afirmar que eso es el pasado. Yo, al menos, todavía estoy esperando una explicación, una manifestación de arrepentimiento  de la líder de UPyD que la haga coherente con sus actuales posicionamientos.

    La pregunta que Pío Moa renuncia a plantear es: ¿Con todo lo que sabemos es posible confiar en UPyD en lo referente a la defensa de la unidad de España y la igualdad de todos los españoles? Es más, ¿acaso la idea de España que defiende Rosa Díez, como unidad administrativa, es la misma que la de quienes apoyamos la defensa de la unidad y de la nación en el concepto de España?

    Puede que estemos equivocados, pero yo espero poder debatir estos temas, en vivo y en directo, con la propia Rosa Díez para poder disipar las dudas de quienes como Pío Moa las exponen por escrito y rebatir a quienes, como Federico o Pedro Jota, buscan llevar al votante de derechas a las aguas procelosas de UPyD.

     

  • 28Feb

    Asegura Pío Moa que en política no existen verdades eternas, desafortunadamente hoy se empeñan en que eso parezca así. Ahora bien, que no se respeten  no quiere decir que no existan. Es más, aunque no queramos y nos empeñemos, existen.

    Esas verdades eternas no sólo son aplicables a la política para construir una sociedad justa y libre; lo son en todos los ordenes de la vida (la familia, la empresa….). Debemos pues compartir que sólo desde principios éticos incontestables (verdades), “que no se pueden negar racionalmente (Diccionario de la Real Academia)” arraigados en la naturaleza misma del ser humano, soportados en una moral objetiva universal y por ello incuestionables e inmutables en el tiempo, es decir, que las verdades “tienen la propiedad de mantenerse siempre la misma sin mutación alguna (Diccionario de la Real Academia)” por lo tanto eternos,  cual son, entre otros, la libertad, la dignidad, el derecho a la vida, el derecho a educar a nuestros hijos, la propiedad privada, el bien común…, es posible crear una sociedad justa y recurrente en la búsqueda del bien común.

    ¿Acaso no es una verdad incontestable e intemporal respetar la vida, la libertad  y la dignidad del hombre?

    Estas verdades no son patrimonio de un Credo u otro y precisamente por ser consustanciales al propio orden natural de las cosa son asequibles (no como anota Moa inasequibles) a cualquiera. El que durante determinadas épocas hayan sido atacadas o se haya intentado eclipsarlas, no quiere decir que hayan desaparecido, ya que terminarán por aflorar; porque la propia naturaleza de las cosas las empuja  nuevamente a situarse en el centro de nuestras vidas. Es por ello que construir una sociedad libre y democrática sin el respeto a estas verdades eternas, soportadas en la ética natural y validas en todo tiempo, es un objetivo  que termina por ser imposible.

    Esas verdades están presentes en el cristianismo, son  la Ley de Dios, la Verdad misma, es por ello el Credo que mejor las contempla, el que se compromete con ellas y el que sin reservas obliga a sus partícipes a defenderlas. Esas verdades son el cimiento sobre el que se edifica la religión Católica. Nosotros, como partido de inspiración católica y como católicos que llegamos a la vida política comprometidos en defender las mismas, queremos hacer discurrir nuestro caminar al servicio de esas verdades eternas.

    Rafael López Diéguez

    Recién terminado este comentario me llega la contestación de Pío Moa a mi primera carta. Mañana prometo contestarle.

  • 26Feb

    Pio Moa es un hombre inteligente -no me cabe la menor duda- que conoce la fuerza dialéctica y propagandística que algunas palabras, por su contenido descalificador, alcanzan. Cuando éstas se invocan no son necesarias otras razones, y Pio Moa lo sabe. Sobre todo si están dentro de los márgenes habituales del discurso progresista y políticamente correcto. De ahí que haya asignado a Alternativa Española dos calificativos-descalificativos capaces de sembrar dudas entre quienes le leen: antidemocrático y fundamentalista. Para sostenerlos, Moa, en esta ocasión, ha seguido el manual básico de la izquierda: sustituir el razonamiento por la reiteración.

    Pio Moa entiende y difunde que AES es un partido de carácter fundamentalista basándose para ello en el contenido del punto primero de su Declaración Programática (resumen de un programa más extenso al que remito al lector y al propio Moa para precisar). Retuerce Moa la frase de que AES quiere “hacer discurrir su caminar político al servicio de las verdades eternas que surgen del reconocimiento expreso de la Ley de Dios, en la que buscará su inspiración permanente” ¿Y? Pues nada más, porque Moa no se explica.

    No voy a entrar a replicar el termino descalificatorio pero sí la argumentación de Moa. Dejo a un lado la retórica de la frase a la que el señor Moa se agarra, porque la explicación amplia y concreta de su significado se encuentra en nuestro programa político.

    AES es un partido católico. Ni es budista, ni es agnóstico, ni medio pensionista. Quienes formamos AES estamos en la vida pública como católicos, no somos y no queremos ser políticos católicos, somos católicos en política. ¿Es esto ser fundamentalista? ¿Tienen los católicos derecho a estar en política con su Credo y en razón de su Credo? ¿Es eso precisamente lo que más molesta?

    Nos acusa Moa, para sostener su liviana argumentación, de tener la “pretensión” de que “Dios está con nosotros y no con los demás”. Tamaño dislate en una persona inteligente sólo indica la falta de razones o la falta de consideración al nivel de sus propios lectores. Nunca AES ha dicho o sugerido nada parecido; lo que AES afirma es que sus fuentes ideológicas, lo que anima su programa, son precisamente la Ley Natural, la Moral Objetiva y la Doctrina Social de la Iglesia. ¿Eso hace a Alternativa Española fundamentalista?

    AES se presenta como un partido católico pero no es un partido sólo para católicos, ni esa declaración implica que se considere la voz y la representación de los católicos. Además de una majadería sería una estupidez, y no creo que seamos majaderos, estúpidos o ambas cosas a la vez.

    Recurre Moa, para avalar su tesis o su no-tesis, a los ejemplos prácticos. Lo hace con escasa fortuna. Primero, porque entre líneas trata de transmitir la imagen de que AES está todo el día preocupándose por si “¿está de acuerdo o desacuerdo con la Ley de Dios?”; segundo, porque la ejemplificación que hace es falsa.

    Afirma Moa que “los problemas políticos son concretos y exigen soluciones concretas”. Yo invito a Moa a que repase nuestro programa y no su resumen, a que lea nuestros comunicados y revise nuestros boletines de información para poder sostener sus afirmaciones. Verá, por ejemplo, que AES es el único partido que tiene colgada en su web una propuesta de soluciones concretas a la actual crisis desde esa perspectiva que para Moa es un demérito. No es preciso que recuerde que en el fondo de la actual crisis económica late el alejamiento o el olvido de dos conceptos que se encuentra precisados en la Doctrina Social de la Iglesia: trabajo y justicia social. Y, ¿no está en el fondo de la actual crisis la sustitución del valor del trabajo por el de la especulación y de la justicia social por la injusticia? ¿Es esto fundamentalismo?

    Según Moa esa preocupación por la Ley de Dios nos impide denunciar, por ejemplo, el pisoteo de la Constitución o la colaboración del PSOE con el terrorismo. No salgo de mi asombro porque AES ha estado en todas y cada una de las protestas que se han realizado; AES ha pedido, por ejemplo, el cumplimiento total que no íntegro de las penas para los terroristas y la instauración de la cadena perpetua; AES ha exigido el compromiso público de los dos grandes partidos de no realizar ningún tipo de conversación con los terroristas…

    En cuanto al tema de la Constitución: ¿No fue AES el partido que intentó parar jurídicamente el referéndum del Nuevo Estatuto de Cataluña por violar la convocatoria la Constitución? ¿No fue AES el partido que promovió una querella contra Zapatero por Alta Traición por la negociación con los terroristas? ¿No es AES el partido que ha denunciado la voladura controlada de la Constitución a través de todos los Estatutos que están pactando o han pactado PP y PSOE?

    Reitero, no salgo de mi asombro.

  • 24Feb

    Estimado Pio,

    Con sorpresa y por segunda vez en breve plazo leo los comentarios que sobre AES has realizado en tu blog, sobre la orientación de tu voto, confrontándonos primero con UPyD y con Ciudadanos después, manifestando además que votarías antes a AES que al PP actual (lo cual es de agradecer) pero que apoyarías a UPyD porque no estás seguro de nuestro carácter democrático. Siempre he tenido una alta consideración de tus opiniones, pero estimo que, en esta ocasión y con insistencia, te limitas a realizar unas manifestaciones tan gratuitas como faltas de concreción.

    En estos años hemos compartido tribuna y tertulias; hemos colaborado con la gente que te apoyaba en tu manifiesto a favor de la reforma de la Constitución, que presentaste en nuestra aula de AES, por lo que me sorprende tu afirmación de que no hemos denunciado el pisoteo del texto constitucional. Nunca, a no ser que me falle la memoria, opinaste de forma tan cáustica sobre nuestro proyecto. Desconozco cuáles son los argumentos que tienes y que te impulsan a lanzar tales aseveraciones pero te invito a que a través de tu blog y del mío y en una tertulia radiofónica abierta al público, como la última que tuvimos en el hotel Velázquez el pasado diciembre, debatamos abiertamente, siendo a los lectores y a los oyentes a quienes corresponda juzgar.

    En tus referencias nos comparas con UPyD. No quiero poner punto y final en esta carta sin un breve apunte, que a buen seguro te hará reflexionar, con respecto a lo que en realidad proponemos y a lo que ahora propone el partido encabezado por Rosa Díez.

    Dos años antes de que UPyD pidiera el cambio de la Ley electoral lo hacía AES en su discurso fundacional, y ello precisamente cuando la señora Díez, militante del PSE, callaba y defendía el sistema que en esos momento la protegía en su feudo vasco. Hoy seguimos pidiendo el cambio de la ley, las listas abiertas y el referéndum directo como máxima expresión del voto popular. ¿Qué opina de esto la señora Díez?

    Dos años antes de que UPyD pidiera el rescate de las competencias transferidas, lo hacía AES en su discurso fundacional, y ello precisamente cuando la señora Díez chantajeaba al gobierno Aznar, en su calidad de miembro del gobierno vasco, exigiéndole más y más competencias en detrimento de la unidad e igualdad entre los españoles.

    Dos años antes de que la señora Díez reclamara la unidad de España lo hacía AES desde su discurso fundacional, y ello precisamente cuando la señora Diez era miembro de un gobierno autonómico que pedía la autodeterminación de Vascongadas. Pero me sorprende aún más tu defensa de un proyecto cuyo fundador, señor Sabater, dijo públicamente que “España me la suda”.

    Dos años antes de que la Sra. Díez se pronunciara sobre la separación de poderes (legislativo y judicial) lo hacía AES en su discurso fundacional. Pero lo que sorprende es que todavía a día de hoy la señora Díez mantenga en su programa electoral la intervención del legislativo en la designación de los miembros del CGPJ y de los magistrados del Supremo y Constitucional, eso sí, reduciendo el porcentaje de designados por el legislativo al 40% de sus miembros (es decir volver a la ley del 80). Esta postura de UPyD (punto 1º apartado B de su programa) mantiene el vicio en el origen y por ello es profundamente antidemocrática, constituyendo una violación clara al principio de independencia del poder judicial. Nuestra postura es NO sin fisuras al intervencionismo político en el ámbito judicial.

    Me cuesta reconocer a la señora Díez como una mujer democrática cuando recuerdo ese día en que, en el Parlamento europeo, en un momento decisivo para la inclusión de los Batasunos en la lista de grupos terroristas (el mayor enemigo de la democracia), la líder de UPyD se ausentó al cuarto de baño evitando de esa forma votar a favor de dicha declaración; pero también  recuerdo esos silencios y no asistencias a los funerales de los guardias civiles y policías nacionales asesinados por ETA o cuando no hace mucho se reunía en Valencia con un movimiento comunista radical (Unificación Comunista de España), convendría que le  preguntaras por esa reunión del 15 de Agosto.

    Quizás, a tu entender, es más demócrata que nosotros y abandera más libertades que nosotros por defender el aborto, los matrimonios homosexuales o una laicidad radical como si fuese una religión del Estado. Quizás también por ser partidaria del adoctrinamiento moral de nuestros hijos a través de la EpC, o por aceptar que en un Parlamento se pueda cuestionar la esencia misma del orden natural.

    Lo anterior no es critica, son hechos fácilmente comprobables que te deben hacer reflexionar y de esta forma evitar confundir al votante que estima tus opiniones, al cual estás en la obligación de informar correctamente, además de no frivolizar sobre la inspiración democrática de nuestro proyecto.  

    Por último recordarte, parafraseando a Juan Pablo II, que desde la democracia e invocando la democracia, se han cometido grandes atrocidades. Tú mismo lo has denunciado de forma reiterada. Así los etarras hablan y asesinan en nombre de la democracia para Euskadi; los comunistas, estalinistas, los maoístas y camboyanos acuñaron el término con el que exterminaron hasta cien millones de personas; Hitler llegó al poder por un proceso democrático; la Alemania oriental era, como todos los satélites de la URSS, un régimen que se apellidaba democrático; desde la democracia se acuerda matar a los más inocentes, quitar la vida de nuestros mayores. Desde la democracia y por la democracia se atenta contra la fuente primigenia del derecho,  la Ley Natural. Es posible que, por defender el Derecho a Vivir, las fuentes indiscutibles del derecho, la separación absoluta de poderes AES sea menos democrático que la señora Díez, y por ello no goce de la misma consideración.

    Espero que no te niegues ni al debate en la red ni al debate en directo. Espero que nos fijes fecha para celebrar esa tertulia en directo y con público donde tendrás la oportunidad de exponer, en un foro absolutamente democrático, como has podido comprobar en otras ocasiones, tus opiniones y yo personalmente rebatirlas.

    Es más, te invito a que en esa o en otra tertulia esté la señora Díez y que ejerzas de moderador. Te brindo pues todas las oportunidades para poder disipar tus dudas. Imagino que tanto Rosa Díez como tú aceptaréis esta invitación, haciendo gala de ese talante democrático del que al parecer nosotros carecemos.

    Cuando termino este artículo me informan sobre otro nuevo comentario de desprestigio hacia AES. Mañana hablaremos de fundamentalismo.

    (Los artículos de Pío Moa apueden leerse en el apartado “Sala de Prensa” de esta web)

  • 19Feb

    Dejemos a un lado la polémica sobre si los jueces tienen o no derecho a la huelga y centrémonos en el hecho en sí. Una huelga de jueces en un hecho gravísimo que sólo puede entenderse, comprenderse y hasta compartirse si tenemos presente la degeneración que la Justicia ha sufrido en España en los últimos veinte años.

    Tratar de ocultar esta realidad con frases pergeñadas en los cubículos propagandísticos que suministran argumentos al gobierno o refugiarse en una imagen tan pobre y demagógica como equiparar la protesta a una revuelta de los privilegiados, no es más que la constatación de la ausencia de voluntad política para introducir la reforma que la Justicia necesita en España. Reforma que debe tener como piedra angular la inmediata y absoluta eliminación del control político sobre la misma.

    Los jueces han ido a la huelga de forma masiva, a pesar de la manipulada contabilización del CGPJ, porque ya no son capaces de garantizar, con los medios de que disponen, la efectividad de la Administración de Justicia. Algo que todos los españoles perciben y muchos sufren o han sufrido en primera persona.

    La Administración de Justicia, sometida al poder político, ha sido la gran marginada, pese al incremento de la criminalidad y de las causas civiles y mercantiles, durante las últimas décadas. Todos los gobiernos, tanto socialistas como populares, prometieron y anunciaron la reforma de la Justicia, y todos la olvidaron con la misma celeridad. Esto ha sido así porque la única preocupación que la Justicia parece despertar entre la clase política es la de su control.

    La nefasta gestión del ministro Fernández Bermejo, avalada durante meses por un Partido Popular que firmó con él un “pacto por la justicia”, se está convirtiendo en la gota capaz de colmar el vaso, pero conviene no olvidar que todos han contribuido a llenarlo. Los jueces protestan precisamente por eso, porque los españoles han dejado de creer que existen los jueces.

    El gobierno, incapaz de reconocer su fracaso, en vez de buscar soluciones, frente a la protesta prefiere utilizar la represión

  • 12Feb

    A raíz de la comparecencia de José Luis Rodríguez Zapatero en el Congreso, para responder a las preguntas sobre la situación económica, me he tomado la molestia de repasar el debate y seguir, con la mayor precisión posible, las declaraciones que todos los días aparecen en la prensa.

    He buscado con ahínco, incluso recurriendo a la información que contienen las webs de los partidos, cuáles son las propuestas que defienden los partidos para poner en la senda de la recuperación nuestra economía. Lo curioso es que, salvo la propaganda que el socialismo genera en torno a las medidas en curso, sólo abundan las declaraciones de intenciones y las frases genéricas.

    Ciertamente la crisis económica tienen factores endógenos y exógenos en su raíz pero la virulencia que está alcanzando en España es producto de la falta de una política económica coherente. La oposición se ha refugiado en los cómodos espacios de la crítica, entendiendo que sólo con eso podría obtener los suficientes réditos electorales. La oposición pide un cambio de política, una rectificación global pero sin explicarnos en qué debe consistir tal cambio.

    La demagogia y la propaganda se están imponiendo de forma alarmante. Así, reducir el gasto público se transforma en medidas tan grandilocuentes como cambiar las bombillas o reducir el número de fotocopias que se hacen. Se utilizan las cifras como si estuviéramos en una carrera de números y la realidad es que éstos siempre se quedan cortos. Ahí está la última aportación del presidente afirmando que va a rebajar el gasto público en una cifra, coincidente con una propuesta popular, a todas luces insuficiente.

    A mi juicio, la economía española necesita, para poder iniciar el camino de la rectificación, alternativas reales y contundentes como: contener el gasto público, lo que implica aplicar fuertes recortes tanto a nivel estatal como autonómico acabando con un despilfarro que se ha hecho endémico; facilitar el crédito a las empresas y no convertir las líneas de crédito del ICO en un nuevo producto bancario; hacer llegar a las PYMES créditos directos sin intermediación bancaria; reducir los impuestos al sector productivo; congelar la subida de impuestos municipales y autonómicos por la realización de actividades empresariales; hacer salir al mercado, con medidas excepcionales, el dinero B; reorientar la función de las Cajas de Ahorro; establecer relaciones directas del ICO con las industrias; poner fin a las deudas contraías por la administración con las empresas; dirigir la inversión hacia la obra pública vocacionada hacia la industria; fomentar la inversión en sectores clave; renegociar los acuerdos económicos de la UE…

    El problema es que gobierno y oposición andan enfrascados en otros temas a la búsqueda de réditos electorales inmediatos. Debates que les permiten no tener que pronunciarse.  

  • 04Feb

    Se llama Eluala Englaro y es italiana. Hace años sufrió un accidente de tráfico y quedó en estado vegetativo. Nadie puede saber a ciencia cierta lo que el destino le depara. Para vivir sólo necesita alimento e hidratación. Su caso se ha convertido en un instrumento para quienes defienden la legalización de la Eutanasia.

    Hace menos de un año, la Corte de Apelaciones Civiles de Milán autorizó que se le aplicara lo que no es más que la eutanasia. Recientemente, el Tribunal Supremo italiano autorizó la suspensión de la alimentación y la hidratación. Los tribunales han olvidado que nadie puede disponer de una vida humana. Los tribunales han condenado a Eluana a una muerte lenta que se prolongará durante días. En Italia numerosas voces se han alzado contra esta condena a morir de hambre y sed. Nosotros también protestamos desde España.

    En un intento de salvar a Eluana numerosas asociaciones han recurrido al Tribunal Estrasburgo, no siendo rechazada la demanda. Quiero aplaudir la decisión del gobierno italiano de oponerse a esta monstruosidad mediante una norma que garantiza a “cualquier persona con discapacidad el derecho a la nutrición y la hidratación”. Ningún centro público suspendería el tratamiento pero siempre se encuentran “humanistas de guardia”. En este caso, una tétrica casa de reposo “La Quiete” situada en Udine se ha brindado a ingresar a la enferma y retirarle el agua y el alimento.

    El presidente del Consejo Pontificio para los agentes sanitarios, cardenal Lozano Barragán, nos ha pedido que luchemos para detener “la mano asesina”. Nosotros, desde aquí estamos con esos italianos que trataron de impedir el viaje hacia la muerte de Eluana. Nosotros desde aquí unimos nuestras oraciones a las de los católicos que creemos en la Vida desde su concepción hasta su fin natural.

    No quiero cerrar estas líneas sin denunciar lo que no es más que un asesinato inmisericorde y frío, que puede prolongarse varias semanas; sin recordar, que a Eluala, por decisión de la Justicia italiana, se le ha retirado el Derecho a vivir con el silencio cómplice de quienes dicen defender los derechos humanos.