Se suspende el juicio hasta la semana que viene tras el interrogatorio a los tres últimos imputados, el Dr. Carrato, el Dr. Mora y a Mª Virtudes Sánchez. Los
tres imputados, siguiendo como ya es habitual la estrategia de sus antecesores
no han contestado a ninguna pregunta que no fuese de su propio abogado, dejando
así sin contestar las preguntas del Ministerio Fiscal, Alternativa Española y
demás.
Respecto a la declaración del primer imputado
psiquiatra y encargado de realizar los informes relativos a la salud mental de
la madres que querían abortar a declarado que empezó a trabajar en las clínicas
del Sr. Morín en 2006, bajo un contrato de prestación de servicios por el que
cobraba una media de 750 euros mensuales trabajando exclusivamente martes y miércoles
en horario de mañana. Ha declarado que ciertamente existía un traductor el cual
no ha sabido explicar que idiomas exactamente traducía, y que cuando se trataba
de una menor siempre le acompañaba un tutor, ha reconocido al ser preguntado
por su propio abogado que nunca emitió informes psiquiátricos a posteriori
sobre las piezas que se le imputan, si bien, en alguna ocasiones (en
intervenciones en las que no está acusado) si lo había hecho.
En cuanto a la intervención del Dr. Mora, su
declaración ha sido incongruente y derivaba en respuestas nada concluyentes ni
especificas. Ha sido difícil entender su declaración, al cual deja las puertas
abiertas a que en las clínicas del Dr. Morín la práctica habitual no se regía
bajo ningún orden, siendo los psiquiatras meros espectadores de un espectáculo
dantesco.
Haciendo mención a la última declaración de Mª
Virtudes, auxiliar de la clínica EMECE, ha quedado probado el negocio cruzado
que existía, en el cual ciertamente existían comisiones que llegaban al 20% del
precio total pagado, si bien ella ha declarado no trabajar con comisiones, ni
variables, cobraba un sueldo fijo de la clínica EMECE propiedad en su momento
del Dr. Morín y a posteriori de Dña. Remedios. Ha reconocido en ocasiones
acompañar a las pacientes a TCB y Ginemedex pero siempre bajo las ordenes de
sus superiores.
EMECE que actuaba como clínica ginecológica en la que
se practicaban IVEs solo tenía licencia para llevar acabo aquellas inferiores a
12 semanas cuando el tiempo de gestación se superaba se remitía a la paciente a
las clínicas del Dr. Morín.
A lo largo de su declaración la imputada ha declarado
que jamás trabajo como comercial, ni como persona que se encargase de contactar
a pacientes para que abortasen, ya que ese trabajo lo desempeñaba una comercial
que el Dr. Morín había contratado para tales efectos, pero sí cuando las
pacientes la llamaban o se ponían en contacto con ella les recomendaba acudir
cuantos antes y en ayunas. En su declaración y dando respuesta a las preguntas
de su abogado confirmó que jamás manipuló las historias clínicas y que nunca
intervino en las mismas, afirmando que jamás dio información a las pacientes y
que su trabajo consistía única y exclusivamente como administrativa apoyando un
poco en todas las áreas.