9. PARA QUE LA POLITICA DE INMIGRACION SE CONSTRUYA DESDE LA JUSTICIA SOCIAL
 
 

9. PARA QUE LA POLÍTICA DE INMIGRACIÓN SE CONSTRUYA DESDE LA JUSTICIA SOCIAL


Alternativa Española enfoca el problema de la inmigración desde la caridad y la solidaridad con los más débiles y el interés nacional. Rechazamos la inmigración masiva, descontrolada e ilegal. Un proceso que se está desarrollando en perjuicio de los intereses nacionales y de los propios inmigrantes, fomentando el nacimiento de formas de neo-esclavitud; impulsando la aparición de conflictos que dificultan la convivencia y la integración.

Las migraciones masivas desde países en subdesarrollados o en vías de desarrollo han sido propiciadas de forma indirecta por las más poderosas economías del mundo que, en gran medida, fundamentan su desarrollo y bienestar sobre la postración permanente de dos tercios de la humanidad. El flujo permanente de inmigrantes ha permitido, durante decenios, proveer a las economías desarrolladas de abundante mano de obra barata, en detrimento de las condiciones laborales de los trabajadores nacionales. Simultáneamente, los inmigrantes han sido convertidos, sin ser conscientes de ello, en agentes de la globalización al protagonizar el fenómeno de la llamada multiculturalidad, quebrando la homogeneidad y la cohesión espiritual y cultural de los países occidentales, cuyo objetivo es diluir su identidad.

AES es partidaria de la puesta en marcha de nuevas políticas de regulación racional de la inmigración, siempre vinculadas a procesos de integración. En nuestras sociedades sólo es posible la inmigración controlada y legal en función de las posibilidades reales de ofrecer un puesto de trabajo digno y seguro a quienes lleguen a España. Creemos necesaria la aplicación de cupos de inmigración, dando prioridad en los mismos a quienes procedan del mundo hispánico y de nuestra órbita cultural occidental y cristiana.

Para que la política de inmigración se construya desde la justicia social.


AES ha mantenido que España carece de política inmigratoria. Ni PP ni PSOE han hecho frente a una realidad con la que conviven a diario millones de españoles. La inmigración preocupa, precisamente por la falta de política inmigratoria, a los españoles. Las encuestas señalan que más del 86% de los españoles no están de acuerdo con la “política migratoria” existente. Españoles e inmigrantes padecen las consecuencias de una política construida desde la demagogia.

La inmigración ha crecido significativamente en los últimos diez años, lo ha hecho con gobiernos populares y socialistas. Ambos han defendido las legalizaciones masivas que han generado un efecto llamada que ha hecho que, en la última década llegaran a España más de cuatro millones de inmigrantes a los que es necesario sumar un número indeterminado ilegales, que CCOO cifra en unos ochocientos mil y algunos expanden hasta el millón; cifra que no hace más que ampliarse, aunque, debido  a la crisis, hoy experimente una cierta regresión.

La falta en España de una política de inmigración ha tenido como consecuencia:

-la caída de los niveles salariales en la mano de obra sin cualificar;
-el incremento de la fragilidad en el empleo en los sectores no cualificados;
-el aumento de la explotación laboral;
-la falta de integración real de los inmigrantes;
-la llegada de decenas de miles de personas sin posibilidades reales de tener un empleo más o menos continuo;
-la creación de guetos en las ciudades;
-el incremento de la delincuencia consecuencia lógica de la falta de control…

Además, tal y como señalan los informes, el porcentaje de población inmigrante en paro o que se va a ver abocada al paro por efecto de la crisis va a ser muy alto, con todos los problemas que ello conlleva. Precisamente es la falta de política migratoria la que alienta, fundamentalmente por razones económicas, la aparición de conflictos que adquieren barnices de tipo xenófobo.

Las dos grandes opciones, PP y PSOE, por su falta de previsión en política de inmigración, por no tener en cuenta este incremento de población, han generado en muchos puntos de España:

-un progresivo colapso en materia de Sanidad o Educación;
-la falta de plazas escolares en colegios y guarderías por la política de reserva y a favor de los inmigrantes que, todos los años, causa auténticos problemas a decenas de miles de familias españolas.
-una monopolización de las ayudas sociales por parte de la población inmigrante con el consiguiente deterioro de la       situación entre los españoles más pobres que han perdido la posibilidad de acceder a dichas ayudas. Situación que se ha    agravado especialmente con la crisis.

Los dos grandes partidos han preferido ignorar esta realidad para así no realizar las inversiones necesarias para mantener la calidad en la atención. En muchos puntos de España los servicios sufren, por esta razón, un colapso permanente.

AES que enfoca el problema de la inmigración desde la caridad con el más débil, que ya no es sólo el inmigrante sino, en muchos casos, el nacional, rechazando cualquier manifestación racista o xenófoba, y que plantea, como solución y reconducción del problema, como alternativa, una política de cupos de admisión vinculados a contratos de trabajo y con discriminación positiva a favor de quienes procedan de nuestra misma órbita cultural, con especial atención al mundo hispánico, lo que facilita los procesos de integración, evitando así la inmigración hostil a nuestros valores y leyes, llevará a las instituciones un Plan Nacional de Inmigración cuyos puntos fundamentales serán:

a) Conseguir la asimilación de los inmigrantes a nuestra cultura y forma de vida, logrando su integración social y evitando así el  lento desarrollo de conflictos como los que ya están amenazando tanto la convivencia como nuestra propia identidad.

b) Garantizar la igualdad de derechos y condiciones laborales entre trabajadores inmigrantes y nacionales, evitando así la depreciación del empleo. Para ello se incrementarán los servicios de inspección, procediéndose a sancionar, con toda dureza cualquier discriminación ó abuso. Pondremos así fin al desarrollo de las nuevas formas de esclavitud (neoesclavitud) y  a la depreciación de los salarios de los trabajadores.

c) Vincular los permisos de trabajo a los de residencia, no pudiéndose otorgar uno sin el otro.

d) Admitir nuevos cupos de inmigrantes sólo cuando estén unidos a contratos de trabajo previos. Éstos serán visados por   la Oficina de empelo, encargada de justificar que dicha contratación es fruto de una demanda formulada con  anterioridad y que dichos puestos de trabajo han estado vacantes durante al menos tres meses. En consecuencia, los contratos se realizarán en origen y previa demanda, no siendo aceptable la contratación en Régimen General (contratación individual nominativa).

e) Establecer los cupos a través de las autorizaciones de trabajo que deberán ser concedidas, previo parecer vinculante de las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos, atendiendo a la realidad social de los municipios.

f) Reclamar, en tanto en cuanto no se produzca un replanteamiento de la política inmigratoria, un sistema de  revisión periódica del censo de inmigrantes para adecuar las partidas presupuestarias procedentes del Estado a la realidad  del número real de habitantes de la localidad. Número que  condiciona las prestaciones sociales, educativas y sanitarias; limitando el acceso a los mismos, reduciendo los puestos escolares y de guardería disponibles e incrementando las listas de espera.

g) La inclusión de los niños y jóvenes inmigrantes en edad escolar en programas  específicos de integración educativa.   Estos tendrán como objetivo primordial  adecuar su nivel de idioma o de conocimientos a niveles que permitan la continuación de sus estudios, en grupos comunes, con garantías de éxito.

AES no ignora la problemática que está generando un tipo distinto de inmigración proveniente de países desarrollados, muchos fuera del ámbito comunitario, que utiliza los servicios sanitarios españoles y la cobertura universal de nuestra Sanidad. Es necesario poner límites al “turismo sanitario” limitando la atención gratuita a los acuerdos de reciprocidad firmados con los países de origen y a lo contemplado en los propios seguros privados.

AES mantiene que es necesario abordar el problema de los movimientos migratorios con acciones directas en los lugares de origen. Esta actuación, promocionada mediante incentivos económicos al empresariado,  deberá orientarse hacia la creación de empresas mixtas o a la inversión en la instalación de centros de transformación de bienes en esos países. También, desde AES, promoveremos programas específicos de ayuda para el desarrollo cultural en zonas de emigración.

 

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AES_Programa_politico.pdf

 

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